¿Basta con pedir perdón?
A las personas nos cuesta mucho trabajo pedir perdón, las razones son muchas: nos sentimos humillados, creemos que quién merece de nuestras disculpas puede cobrarse su daño ignorándonos o simplemente somos idiotas y no sabemos reconocer un error. Esto pasa sobre todo con los adolescentes, crecemos en la escuela con la idea absurda de que tenemos que ser lo mejor para todo, eso incluye las discusiones. Recuerda las peleas (físicas o verbales) que viste o viviste en la secundaria y prepa ¿en cuántas de ellas escuchaste al culpable pedir disculpas sin que alguien lo obligara? Nuestro aprendizaje a esa edad es casi silencioso; entendemos ideas y no agradecemos al instructor. Discutes con algún amigo sobre un tema polémico, los dos se retiran sintiendo que han ganado la discusión, y al pasar del tiempo cada uno se da cuenta que los dos compartían buenos puntos pero nunca se lo hiciste notar a tu adversario. Mucha gente crece con ese obstáculo, de hecho, me atrev...